
Alguna vez, mientras caminaba por aquella gentil grama que acariciaba mis pies desnudos escuché al viento susurrar un cuento a los árboles del camino... Agucé mi oído sólo para saber qué maravillas podría traer el viento viajero pero triste fue mi fortuna, pues el melancólico cuento de aquel día clavó hondo en mi corazón... Con su ulular suave y gentil, arrastrando consigo las hojas muertas y entregadas al olvido comenzó a susurrar así...
"Ella lo había tenido todo... Una sonrisa hermosa que era envidiable incluso por las diosas, una linda piel blanca como la nieve... Incluso más alba que la de la misma dama de cuentos y unos ojos almendrados de un profundo azul que parecían llamar a la mar con cada parpadeo... Sí, ella lo había tenido todo...
Desde pequeña fue una consentida de la vida... Con mil juguetes color plata y hermoso cuarto para su ir y venir... Con comidas a toda hora y sólo con los mejores ingredientes... Conforme pasó el tiempo no fue en menos y ya en edad casadera fue buscada por los más hermosos y más galantes caballeros... Pero tal como fueron los más hermosos fueron los más horribles y su padre decidió que las nupcias se contraerían con el mejor postor... Un hombre del que poco se sabía pero que era acaudalado.
Llegó el día prometido y la chiquilla se casó sin decir palabra alguna... Pues pensó, en ese entonces que su voz no era un premio que el marido pudiera recibir... En fin... Entró en los aposentos matrimoniales descalza y cansada, a solas, pues el esposo había decidido bajar al sótano a Dios sabe qué antes de entrar con la joven. Pasadas unas horas, cuando la chiquilla ya comenzaba a sumirse en sueños sintió los pasos de su esposo y cómo este irrumpió suavemente en el cuarto, dejando caer sus pesadas botas en el piso de madera y dejando también caer su cuerpo sobre la cama... "Perdón por la demora" fue lo único que escucho de aquella voz profunda y casi atemorizante... Y luego... Luego un extraño sopor invadió su cuerpo y ella cayó presa de un profundo sueño.
A la mañana siguiente se sintió por alguna razón más cansada que al irse a la cama y cuando decidió levantarse -Se encontraba sola en su cama.- se percató de que su piel tenía una ligera irritación en la zona del cuello... Cosa que atribuyó a un insecto ávido por su sangre... Realmente no le dio importancia. Tras aquella mañana se dedicó a buscar a su esposo por toda la casa, pero no tuvo suerte alguna y tampoco pudo dar con los sirvientes para saber dónde realmente estaba él... a pesar de que era un ser oscuro ella quería conocerle bien, como una amante esposa... Dio vueltas todo el día, salió incluso al jardín sin suerte alguna y finalmente, tras la cena que había dispuesta sólo para uno, decidió irse a la cama. Nuevamente la espera y los pasos pesados ya muy caída la noche... Las botas cayendo y el impacto de un cuerpo cansado contra la cama... "Hoy te veías cansada" fue la única conversación y... extrañamente, esa voz volvió a causar un letargo casi hipnotizante en ella.
Pasaron así uno o dos días y la chica se vio cada vez más complicada para levantarse y las marcas en su piel ya no solo se extendían en su cuello sino además en sus brazos y espalda... La última vez que se miró en el espejo vio que incluso sus hermosos ojos azules habían tomado un extraño color negro... Para cuando se fue a la cama ni siquiera llegó a escuchar los pasos antes de caer en un profundo sueño... Esta vez, cuando despertó, se vio maniatada a una mesa fría y en penumbras el cuarto... Esa voz que le causaba tanto sopor susurró: "Perdóname... " y aún si cayó en ese extraño sueño sintió como un filo frío recorría sus ojos, reventándoles lentamente...La sangre cayendo por sus mejillas y pequeñas agujas hundirse contra las zonas que ella había pensado habían sido picadas por mosquitos... Y luego... No hubo otra mañana ni otro anochecer para la dama que había tenido todo... y que por la codicia de su padre había perdido incluso su alma..."
Ay, viento... Qué cuentos más tristes traes en días como estos...


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